Cartas de Fray Julián González a su primo Tomás Carnero
Archivo: Carnero Villastrille
Fecha: 1793
Parroquia: Santa María de Proendos
Tipo de documento: Correspondencia postal
Palabras clave: enfermedad, cesión de bienes, herencia
Descripcion/sinopsis:
Correspondencia en la que fray Julián González echa en cara a su primo Tomás Carnero el estado de abandono en que tiene a su hermano fray Alejandro Carnero, monje benedictino en el monasterio cisterciense de Huerta, en la provincia de Soria.
Transcripción:Versión PDF
1792-08-30 Carta de fray Julián González a su primo Tomás Carnero
Ávila y agosto 30 de 1792
Primo y amigo Tomás, salud y gracia:
Los días pasados estuve en el monasterio de Huerta y con esta ocasión observé las necesidades que padece tu hermano y primo mío, fray Alejandro. Estas se originaron de sus continuas enfermedades, las que por mucho tiempo le impidieron decir misa. Según me informó varias veces, te ha escrito para que le socorrieses y tú no has hecho caso. Por tanto, como amigo, te aviso que lo hagas y de no hacerlo se verá precisado a usar de su derecho con las legítimas que le pertenecen, pero portándote tú con él como verdadero hermano desistirá él de este derecho y tú quedarás señor de lo que le pertenece. En vista de esto mira lo que haces, pues como amante de la paz te aviso, y en lo futuro no te llames a engaño, movido acaso de falsos informes y de consultores ignorantes. La necesidad de tu hermano es cierta y esto bastaba para socorrerle, aunque no tuviera qué dejarte, pero comer tú lo que le pertenece y no hacer caso de él, esto es usurpar lo ajeno y vivir olvidado de las obligaciones que tienes con tu hermano. Ya he oído por ese país que habíais dicho que mientras vivieron tus padres y mis amados tíos, gastó sus dos legítimas, y en esto acaso fundarás tu excusa para no favorecerle, y añado que no faltará algún abogadillo de silveiros que te aconseje esto mismo, pero amigo, la ley de Dios no admite trampas ni consejos de abogados necios, pues debes saber que no debe entrar en partijas lo que los padres dan a los hijos para socorrer puramente sus necesidades graves, como lo han sido las de fray Alejandro, especialmente cuando han sido donaciones gratuitas y en sus testamentos no han hecho mención de ellas a su muerte.
Finalmente, excuso de alegar razones para que socorras a tu hermano, porque si le estimas como debes, sola la razón de hermano es suficiente para que te compadezcas de él. Yo le he dicho que te escribiría sobre esto, como ahora lo hago, y así puedes responderme dirigiendo la carta a Alcalá de Henares, a donde iré para octubre, y no tardes en avisarme, para yo responder a fray Alejandro de su determinación y él tomar sus medidas.
Procurarás leer ésta al primo Diego, para que se mueva a caridad con su hermano. Darás memorias a este y a las primas, y tú manda en lo que quieras a quien te estima, y no sientas que te hable con alguna aspereza, pues hablo así por lo mismo que te estimo, y estimará siempre tu primo el de Vilamelle, que besa tu mano, Fray Julián González.
1793-06-26 Carta de fray Julián González a su primo Tomás Carnero
Meira y junio 26 de 1793
Primo y amigo:
Por la carta de tu hermano, que incluyo, conocerás el estado en que se halla tu hermano fray Alejandro, y las determinaciones suyas, si tú no condesciendes con su petición. Yo no quiero tomar partido en semejante causa, y así tú harás lo que te haga más al caso, pero siento el que se dé que decir, y que como hermanos no os compongáis amigablemente.
Espero pasar a Vilamelle en todo el mes de agosto, y si quieres darle algún dinero para octubre, se lo entregaré. Para este tiempo, si quieres bajar a Vilamelle, hablaremos, y si no quieres contestar, como lo has hecho con otra carta, que te escribí, allá te las avengas. Yo para mí nada intereso y solo represento la necesidad que de justicia debes remediar, supuesto que promete hacerte la gracia de renunciar a tu favor.
Da memoria a los primos y primas, y mientras se proporciona la ocasión de hablar, manda en lo que quieras a tu primo. Firma: Fray Julián González
1793-11-28 Carta de fray Julián González a su primo Tomás Carnero
Alcalá y noviembre 28 de 1793
Primo y amigo Tomás:
Tardé en escribirte por no responderme fray Alejandro. Ahora lo hizo y dice que hará la renuncia a tu favor con tal que en un plazo o dos le envíes 1.500 reales y después mientras viva le des todos los años 300 reales. Mira pues si te acomoda el partido y avisa. A mí me parece que es mucho pedir y agravarte mucho, y la renta anual, aunque sea con licencia de la Comunidad de Huerta, no me parece muy conforme al voto de pobreza que debemos observar los religiosos. Mi madre antes de hacer su testamento quería dejar a mi favor la misma pensión, pero yo no quise aceptarla. Es cierto que algunos cobran dichas pensiones, pero si ellos se componen con su voto, tendrán sus libros, que para con el mundo los excusará pero para con Dios allá lo verán.
En este supuesto soy de parecer que prometas dar en algunos plazos hasta tres mil reales y que bajo esta condición haga a tu favor la renuncia sin pensión alguna. Este es mi sentir y esto mismo escribiré a fray Alejandro y haré todo lo que pueda para que venga en ello. Por tanto, avísame luego de tu voluntad para avisarle yo, para ver si se conforma. Yo por mi parte harto siento el que se empeñe tanto fray Alejandro, pero sus gastos de baños han subido.
Da memoria a las primas y a todos los de Lamas, y tu manda en lo que quieras a tu afecto primo, que besa tu mano. Firma: Fray Julián González.
1805-03 Carta de fray Cipriano Fernández, abad del monasterio de Huerta, a Tomás Carnero
Albalate y marzo de 1805
Muy señor mío:
Con harto sentimiento le comunico a usted la muerte de su hermano súbdito mío y prior de esta granja, fray Alejandro Carnero, acaecida el dos de marzo presente en fuerza de un constado con pulmonía que le arrebató en cuatro días y algunas horas, resultas sin duda de un largo constipado de que no había hecho aprecio. Yo había pasado con él las carnestolendas en diversión y alegre, hasta el martes a la mañana, que se sintió indispuesto.
En fin, murió cristianamente y espero esté en el cielo, el que Dios le conceda a usted con mucha salud, que le desea el abad de Huerta, que besa su mano. Firma: Fray Cipriano Fernández.
Posdata: Ayer recibí una de usted dirigida a su hermano, de que me valí para la dirección de esta.
Coincidencias
Archivo:
Carnero Villastrille (174)
Parroquia:
Santa María de Proendos (111)
Tipo de documento:
Palabras clave:
Enfermedad (39)
Cesión de bienes (6)
Herencia (107)






