Correspondencia de Tomás Antonio Carnero por el pleito del Colegio de la Compañía
Archivo: Carnero Villastrille
Fecha: 1747-1753
Parroquia: Santa María de Proendos
Tipo de documento: Correspondencia postal
Palabras clave: pleito, Colegio de la Compañía, jesuitas, abogados
Descripcion/sinopsis:
Correspondencia con Tomás Antonio Carnero relativa al pleito que mantuvo D. Pascual Pérez de Armesto con el Colegio de la Compañía de Jesus de Monforte de Lemos, por incumplimiento de este de los acuerdos inicialmente establecidos para la fundación de una escuela para niños en la parroquia de Proendos.
Transcripción:Versión PDF
1747-12-10 Carta de D. Pascual Pérez de Armesto a Tomás Carnero
Amigo, el Colegio de la Compañía de Monforte ganó del señor provisor de Lugo despacho con requisitoria, que se me notificó por si quería reconocer los testigos y poner acompañado para la prueba que intenta hacer, sobre que el dinero que le di para la fundación de la escuela de Proendos lo empleó en fabricar la casa frente de dicho colegio, cuyo producto no llega para pagar dicha escuela. En la larga respuesta, otorgué poder con cláusula de sustituir a vuestra merced, para que, señalándole auditorio y día de su comienzo, ofrezca acompañado que no sea de aquella villa, que apure los testigos, que no podrán más que de oídas afirmar si la fábrica fue con mi dinero o con otro del santo colegio. Prevenga al punto al señor su abad, que también será citado por lo que le toca. Procure ver mi respuesta difusa y respective dar la suya sucinta, y si les pareciere conveniente, que parece será acertado, dar su poder y vuestra merced sustituir a un procurador de Lugo que defienda la obra pía, o vuelta de su capital recibido, para fundar en otra parte, que considero podrá el señor juez determinar así los gastos que todo tuviese y vuestra merced supliere con su aviso los aprontase. También el santo colegio compulsará sus cuentas y licencia de su provincial que dio para la fundación, que como la fábrica todo fue voluntario, que a mí no se me debe imputar. Fío de vuestra merced y del señor abad que en esta materia consultarán y harán lo que más agrade a Dios, que me les guarde en su santo amor y todas felicidades.
Pontedeva y diciembre 10 de 1747. Besa a vuestra merced la mano su más servidor y capellán, Pascual Pérez de Armesto.
Posdata: Pagará al propio que desde Monforte se la llevará.
1748-02-26 Carta de D. Pascual Pérez de Armesto a Tomás Carnero
Don Tomás Carnero:
Veo en la suya del 20 del corriente el estado del pleito con ese colegio y agradezco el que pase a Lugo en su defensa, y que se alegue no ser yo ya parte legítima, atento haberme enajenado en la escritura de fundación, hacían patrón al colegio y éste aceptado, proveyendo y haciendo título de maestro de escuela de niños al presente que la está rigiendo, y pagado hasta ahora el aceite de la lámpara y lo más que se hallase concerniente a la obra pía.
Sírvase remitirme con la mayor presteza y correo de Rivadavia la instrucción del señor Lago, según aquí lo habemos tratado, y yo escrito a dicho señor.
Dios guarde a vuestra merced muchos años. Pontedeva y febrero 26 de 1748. Besa la mano de vuestra merced su seguro servidor y capellán, Pascual Pérez de Armesto.
1748-03-20 Carta de Jacinto Álvarez y Castro a Tomás Carnero
Muy señor mío:
Recibí la de vuestra merced con toda estimación por las noticias que me da de su mejoría. Quiera Dios se conserve, por servirse de la mía en cuanto me mande. Y dando razón a lo que se sirve ordenarme, digo que habiendo visto los autos con toda reflexión, soy de sentir que vuestra merced en esta quimera es parte formal y que si no la sigue lograrán su intento, aunque fundamento legal no lo tienen, ni la información que dicen y compulsorio de papeles es otra cosa que hojarasca, pues teniendo como tenemos la escritura de fundación y licencia del superior es la basa fundamental, y el contrato hecho debe subsistir a menos entreguen el principal, y en esto se debe insistir y no será desacertado dar alguna prueba sobre de que la hipoteca que pretenden no es permanente ni equivalente al censo, lo que acredita la misma carta del rector, que habrá de presentarse a su tiempo, y visto el alegato, que a mi juicio está bien trabajado y se puede usar de él. Es lo que siento en orden a lo que se me manda. Quedo rogando a nuestro Señor dilate su vida muchos y muy felices años, de esta su casa, (…) y marzo 20 de 1748. Besa la mano de vuestra merced su más obligado servidor, Jacinto Álvarez y Castro.
1748-11-06 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Antonio Carnero
Amigo y muy señor mío:
Deseo que vuestra merced hubiese restituídose a esa con salud y ofreciendo la que disfruto a su obediencia, para ejecutar todo lo que convenga a su agrado. Incluyo copia del alegato que hizo nuestro abogado en el pleito con el colegio. Estoy esperando por instantes el emplazamiento hecho a este para que pueda adelantar la causa y salir nos airosos, y que nuestro señor dilate su vida muchos años.
Santiago, noviembre 6 de 1748. Besa la mano de vuestra merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-04-02 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Antonio Carnero
Muy señor y dueño mío:
Hay algunos correos me hallo sin carta suya, quiera Dios no sea por falta de salud, y ofreciendo la que disfruto a su obediencia para ejecutar todo lo que conduzca a su agrado.
Está corriendo el término de prueba en la dependencia del Colegio de Monforte, y últimamente por este se articuló pidiendo receptoría, con que hasta ahora no exime auto, ya tomaré los autos, sacaré copia del articulado y la remitiré al correo siguiente, pues en este no se proporcionó. Sírvase sacarme de cuidado y remitir dinero o libranza para pagar lo adeudado y más que ocurra. Mientras, suplico a nuestro Señor dilate su vida por muchos años.
Santiago, abril 2 de 1749. Besa la mano de vuestra merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-04-09 Carta de Pérez Varela a Pascual Fernández de Armesto
Muy señor y dueño mío:
Después de que he escrito por el correo a mi amigo y señor don Tomás Carnero, recibí la de vuestra merced con los doscientos reales, para en cuenta de los gastos del pleito del Colegio por la copia inclusa, de que dirigí otra al amigo. Reconocerá lo que se intenta probar en pasando vacaciones. No obstante de que intentan se cometa allá la receptoría a cualquiera cura, saldrá receptor de esta ciudad, porque el término de prueba esta corriente. Nosotros alguna prueba tenemos que dar, y cuando menos un buen acompañado, y por este fin he de sustituir el poder en vuestra merced, quien prontamente por el correo se servirá suministrarme todas advertencias al padre Araujo de la Compañía, mortífico y mortifical, al señor procurador, pero este con su prudencia se ríe. Digo yo y todos que los frailes con su teatina son moniteros, y el dinero se ha de volver por fincas seguras que reditúen, que la casa no la queremos que la guarden. Dígame por dónde le he de escribir. Por ahora no puedo de pronto averiguar cómo están contentos los opositores, y lo más que me manda lo haré y daré relación. Con esta ocasión, la tengo de ofrecerme a sus preceptos y suplicar que no me tenga ocioso, y a nuestro Señor que le guarde muchos años.
Santiago, abril 9 de 1749. Besa la mano de su merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-05-07 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Carnero
Amigo y muy señor mío:
Este correo me halló sin carta suya ni noticia de lo que se ha operado en la dependencia del Colegio. Es cierto que yo, a prevención, había escrito al cura para que no acelerase la receptoría hasta que concurriese el apoderado nuestro, y según carta que me escribe en este correo, aún no se le requirió con ella, y en estos términos en la recusación que remití corresponde usar de ella no habiéndolo ya ejecutado. Tengo los autos en poder de nuestro abogado para articular, y como los ochenta días de término corren desde el catorce de marzo pasado, tenemos bastante y lo suspendo hasta que vuestra merced me diga si por las preguntas del acompañado se saca algún coloquio más que articular. Yo soy de vuestra merced y espero pronto aviso. Mientras, suplico a nuestro Señor dilate su vida por muchos años.
Santiago, mayo 7 de 1749. Besa a la mano de vuestra merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-05-09 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Carnero
Muy señor y dueño mío:
Recibí la de vuestra merced celebrando las noticias que me da de su salud, que le deseo como propia, y ofreciendo la que disfruto a su obediencia para ejecutar todo lo que conduzca a su agrado.
Debo decir que vuestras mercedes tuvieron muy poco cuidado; lo primero en no haberme avisado qué curas había de recusar, porque, esperando esta noticia, di varios pedimentos para saliese notario de aquí, lo que no pude lograr, y por lo mismo el metropolitano la cometió a Lobera, a quien siempre he recusado, y se me denegó. Mandó diputase persona en el país, a quien se citase lo hecho, por el aviso que después tuve del señor abad de Puentedeba en vuestro amigo el señor D. Domingo, señor D. Miguel Cao y, por si no parecían, en D. Jose Luis Varela, y, como he escrito incontinenti, se fuera a tomar con acompañado la protesta a Lobera. Estábamos bien que no hicieran la pandilla. Queda el abogado haciendo el articulado, y haré vaya receptor de esta ciudad, que para la nuestra será corriente y avisaré de lo más, y al señor abad ahora se entregaron cincuenta reales para cuenta de los gastos.
El señor Lobera no tiene que decirme las circunstancias [que] dije en la petición para la recusación. La supe últimamente en esta ciudad. Es cierto que en el correo que se despachó de aquí la receptoría, le he escrito que se detuviese hasta que vuestra merced llegase, o algún señor apoderado, pero ejecutó lo que picardía, y en otro sentido no hay que pensar que se vaya para mala.
Nuestro Señor se la guarde por muchos años. Santiago, mayo 9 de 1749. Besa la mano de su merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-07-30 Carta de Vicente Villamarín a Tomás Antonio Carnero
Muy señor mío:
Por indisposición de mi hermano, doy cuenta a vuestra merced en cómo en su pleito con el Colegio de la Compañía en Monforte se alegó por los teatinos lo de que es copia la inclusa. Queda en poder de nuestro don Andrés para alegar, y yo para servir a vuestra merced, y suplico a nuestro Señor le guarde muchos años.
Santiago, julio 30 de 1749. Besa la mano a vuestra merced su mayor servidor, Vicente Villamarín.
1749-08-06 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Carnero
Muy señor y dueño mío:
Este correo, y a tiempo que me hallo convaleciente de enfermedad de más de cuarenta y siete días, no tengo carta suya, quiera Dios no sea por falta de salud, y ofreciendo la que disfruto, a su obediencia para ejecutar todo lo que conduzca a su agrado.
Por el oficial, remití copia de lo que se alegó por el abogado de los padrecitos. Tengo el pleito en poder de nuestro abogado, que se está instruyendo para defensa y responder al alegato, y al correo siguiente ya podré dar razón del que hiciere e ir previniendo el ajustado. Tengo que pagar los derechos ordinarios de probanzas y también los de relaciones, y al abogado, y para todo puede por ahora hacer se libren a lo menos 200 reales, pues no es cosa de que se ajuste esto con prontitud, que es necesario tiempo, y para concluirlo, y cuando lo esté yo avisaré, a fin de que pueda hallarse presente y concurrir con sus empeños.
Yo soy de vuestra merced y deseo que nuestro Señor, en compañía del señor don Pascual Fernández de Armesto, dilate su vida por muchos y felices años.
Santiago y agosto 6 de 1749. Besa la mano a vuestra merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
Posdata: Pasa ya de 15 días que no tenemos audiencia del señor provisor, y por ello no corren las dependencias.
1749-10-01 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Carnero
Amigo y muy señor mío:
Este correo me halló sin carta suya, quiera Dios no sea por falta de salud, yo ofrezco la que disfruto a su obediencia para ejecutar lo que conduzca a su agrado.
En cumplimiento de mi obligación, le doy cuenta que hasta ahora no se ha restituido el señor metropolitano. En haciéndolo, le avisaré y prevendré se ponga el pleito en estado.
Yo soy de vuestra merced y deseo que nuestro señor le guarde muchos años. Santiago, octubre primero de 1749. Besa la mano de vuestra merced, su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-10-07 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Antonio Carnero
Muy señor y dueño mío:
Hay muchos correos me hallo sin carta suya, quiera Dios no sea por falta de salud, y yo ofrezco la que disfruto a su obediencia.
Le incluyo copia de lo que intenta aprobar el Colegio, para que queda hecha receptoría y se intenta vaya cometida a un cura de los de ese paraje. Vuestra merced me dará respuesta para las últimas. Y mediante, que deseo servirle y que nuestro Señor dilate su vida por muchos y felices años.
Santiago, octubre 7 de 1749. Besa a la mano de vuestra merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-11-05 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Carnero
Muy señor y dueño mío:
Todavía el señor metropolitano no acabó los recursos, y con un pleito beneficial muy dilatado no da despacho a los demás, y este va corriendo a ratos, y por esta razón no se proporciona ponerse en estado el nuestro, ni yo el poderlo mandar venir, lo que haré luego que esté en estado.
Soy de vuestra merced y deseo que nuestro Señor le guarde muchos años.
Santiago, noviembre 5 de 1749. Besa la mano de vuestra merced su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1749-12-04 Informe del abogado de Monforte Díez de Lago
Respecto al dictamen de don Antonio Pascual, el padre abad justamente se negará a todo y así es preciso notificarle el despacho para que salga a la causa, y en defecto le cause perjuicio, en que no debe haber descuido, y después retener la renta del convento y litigar contra él la evicción, y que rebaje de su renta la que corresponde al conde, que es lo que por ahora puedo advertir.
Monforte, diciembre 4 de 1749. Firma: Díez de Lago.
1750-03-04 Carta de Juan Rubio, jesuita, a Tomás Antonio Carnero
Muy señor mío:
Supuesto que vuestra merced ha obtenido sentencia favorable en el pleito con este colegio, y habiéndola yo aceptado y consentido en ella y desistido sin querer mejorar la apelación, estoy pronto a volver todo el dinero con los réditos caídos, y espero que vuestra merced venga a intimarla, y extraño cómo no lo ha hecho ya. Doy a vuestra merced este aviso para que en adelante no se me pare perjuicio. Quedo a la obediencia de vuestra merced, que guarde a Dios su vida muchos años.
Monforte y marzo 4 de 1750. Su afectísimo servidor de vuestra merced, Juan Rubio.
1750-04-08 Carta de Antonio Pérez Varela a Tomás Carnero
Amigo y muy señor mío:
El no tener carta suya me tiene con cuidado, y el mayor no saber cómo se portan los frailes. Vista esta, espero me saque de él y distribuya sus órdenes, que ejecutaré, con el deseo de que nuestro Señor le guarde muchos años.
Santiago, abril 8 de 1750. Besa la mano de vuestra merced, su seguro servidor y amigo, Antonio Pérez Varela.
1750-04-21 Carta de Pascual Fernández Armesto a Tomás Carnero
Primo y muy señor mío:
Celebraré gustoso que ésta le halle con robusta salud en la amante compañía de mi querida prima y sobrinos. La mía buena y para servirle a todas horas.
Consulté la dependencia y me dicen tenemos dos caminos: el uno, que se insista en la revocación del auto y protestar la fuerza y seguirla, que es corriente su buen éxito; el otro, que se consienta en el depósito del dinero, pero que este ha de ser con intervención del cura de Santa María de Proendos y de vuestra merced, y de otro cualquiera heredero, y que los gastos hasta hacer el referido depósito han de ser de cuenta de la herencia. A mí me parece es mejor medio consentir el depósito, porque para seguir la fuerza es detrimentar mucho la herencia, y mucho más la persona de vuestra merced, que es lo que más siento. De los dos extremos, siga vuestra merced lo que le parezca más conveniente, que yo me conformo con su dictamen gustosamente, y en caso determine se deposite el dinero, que concurra con vuestra merced el señor abad de esa feligresía, y no se contenten con cualquier depositario, que es preciso sea llano, lego y abonado, que no suceda nuevo chasco. Y después de hecho el depósito y fijadas las cédulas, remitir todo con un propio a Santiago, avisándome del camino que quiera seguir.
Póngame a la obediencia de mi amante prima, a quien de mi parte saludará, y a los primos de Lama, como también al señor abad y su primo don Jacinto. Ceso y no de suplicar a Dios le conserve en su gracia los años de su deseo.
Orense y abril 21 de 1750. Su mayor servidor y capellán, que su mano besa, Pascual Fernández de Armesto.
1753-12-10 Carta de Pascual Fernández de Armesto a Tomás y Vicente Carnero
Primos y muy señores míos:
Recibo su carta y siento cuanto caben sus trabajos, los que por haber nos faltan. Yo me hallo mal, convaleciente de una constipación que fui buscar a Santiago, pero de cualquiera suerte para servir a vuestras mercedes.
Amigos, veo que vuestras mercedes tienen cuidado del poco residuo de Bousenes, por el granizo que aquel año cayó, como vuestra mercedes saben, y el tío (que goce de Dios) supo antes de morir que no tienen de apurar a quien usa de la herencia y da esperas a cuenta ajena.
Lo otro, saben vuestra mercedes que estoy litigando el regreso a Bousenes, y aún no sé si volveré allí o no, por cuyos motivos extraño la proposición, cuánto más que estando yo tan apurado con pleitos tan ruidosos, no me hallo con dinero, que a tenerlo, aunque no lo debiera, sirviera a vuestras mercedes. Además que el primo allá tiene seiscientos reales que no creo le correspondan. En fin, después de finalizado el pleito, si debiere, pagaré, que yo nunca me apegué a cosa ajena. Pero extraño, como digo, que solo yo soy el apurado, y más cuando saben que por la alhaja que me dio el tío (a quien pusieron el pleito), tengo gastado más que sesenta mil reales, que a la que yo le di no le pusieron embarazo. Con que hasta concluir la dependencia, ni sé si debo, si me deben vuestras mercedes como herederos o no, hablara de esta materia si no me hallara ofendido de lo que vuestras mercedes hablaron, a que estando yo en Santiago, porque aunque a vuestras mercedes le tocara algunos frutos en Bousenes del año de 1748, con la fatalidad del granizo que llevó pan y vino aquel año, muy poco podría ser. Pero si me echan de aquí, fue pérdida mía; esto lo conocen vuestras mercedes, a menos que estén dormidos. Procuren cobrar otras en este país y no se dejen vencer de engaños, que hay muchos. Esto no impide que si Dios me pone en paz, les sirva y pague, si debo, que hasta ahora no lo sé. También saben que los desperfectos me costaron nueve mil reales, sin que yo hablase en ellos, ni tenía tal intento, que bastaba fuésemos primos, pero según veo, no hay más parentesco que el interés.
Téngolo en rogar a Dios les conserve en gracia los años de su deseo. Deba y diciembre 10 de 1753. Su primo que les estima, Pascual Fernández de Armesto.
Posdata: A las primas mis memorias, que esta claridad no quita el parentesco y estimación en que las tengo.
Coincidencias
Archivo:
Carnero Villastrille (174)
Parroquia:
Santa María de Proendos (111)
Tipo de documento:
Palabras clave:
Pleito (213)
Jesuitas (5)
Abogados (15)


































