Escudo del Conselho de Sober

CEHIS - Centro de Estudios Históricos de Sober

  • imagen
  • imagen
  • imagen

Fuero a favor de Alonso das Cortes, sastre de Corbelle

Archivo: Carnero Villastrille

Fecha: 12/11/1606

Parroquia: Santa María de Proendos

Tipo de documento: Escritura de foro

Palabras clave: carta de fuero, foro, voz, cláusula, renta, subforo

Descripcion/sinopsis:

Fuero a favor de Alonso das Cortes, sastre de Corbelle, de un celemín de centeno que le subfora Pedro das Cortes, ante Francisco Álvarez de Meira, escribano.

Transcripción:Versión PDFpdf

Sepan cuantos esta carta de fuero de subforo vieren, cómo yo, Pedro das Cortes, vecino del lugar das Cortes, Coto de Sober, que soy presente, otorgo y conozco por esta presente carta, que por mí y por todos mis herederos y sucesores, afuero y doy en fuero de subforo a vos y para vos, Alonso das Cortes, sastre, vecino del lugar de Corbelle, del dicho Coto de Sober, que estáis presente, para vos y vuestros herederos y sucesores, y es a saber que os afuero un pedazo de heredad de pan que yo tengo y está sito donde dicen Pedride, que será un celemín semiente poco más o menos, el cual dicho pedazo de heredad de suso declarada os la afuero con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, derechos y servidumbres, y por el tiempo y voces que el del fuero principal del monasterio de San Esteban de Ribas del Sil, a condición que tengáis la dicha heredad bien labrada y reparada de lo necesario, de manera que mejore y no empeore. Otrosí, a condición que me deis y paguéis de renta y pensión, por razón de la dicha heredad, cuatro maravedís para pagos por cada mes de agosto de cada un año, y demás de ello, por razón del dicho fuero o subforo, me deis en paga trece reales, los cuales recibí de vos en dineros contados ahora en presencia del presente escribano y testigos de esta carta, de que yo escribano doy fe. Y cumpliendo las dichas condiciones y pagando la dicha renta, me obligo por mi persona y bienes, muebles y raíces, habidos y por haber, de os hacer la dicha heredad cierta, segura, sana y de paz durante el dicho tiempo y voces, y si algún pleito sobre ella os fuere puesto y movido, saldré a él y lo seguiré a mi costa, luego que por vuestra parte fuere requerido, so pena que os daré otra tal heredad, y en tan buena parte a vuestro contento, en el mejor parado de mis bienes, los cuales los obligo y [sujeto] al saneamiento de lo que dicho es, con más os pagaré las costas y daños que sobre ello se os recrecieren. Y yo, el dicho Alonso das Cortes, presente, acepto y recibo este dicho fuero de subforo y heredad en él contenida, para mí y mis herederos, y me obligo con mi persona y bienes, habidos y por haber, de cumplir las dichas condiciones y pagar la dicha renta. Y ambas partes, para lo mejor cumplir, por esta presente carta dan poder cumplido a los jueces y justicias de su fuero y jurisdicción y domicilio, y a las reales (…) a que de derecho nos podáis cometer, para que por vía ejecutiva o por la que mejor de derecho lugar haya, y nos lo hagan cumplir y pagar como si esta carta y lo en ella contenido, fuese sentencia definitiva de juez competente contra nos dada y por nos consentida y no apelada y pasada en cosa juzgada, cerca de lo cual renunciamos todas leyes de nuestro favor, y la ley y derecho que dice que general renunciamiento de ellas no valga. En fe de ello, iguales, otorgamos de ello la presente carta ante el presente escribano y testigos; y por no saber nos firmar, rogamos a Diego Díaz do Piñeiro, presente, lo firme por nos de su nombre, que fue hecho y otorgado en el lugar de la iglesia de San Martín de Anllo, en el día doce de noviembre de 1606 años, estando presentes por testigos el dicho que firmó y Pedro González de Rigueiro, carpintero, vecino de San Esteban de Anllo, y Pedro Álvarez, hijo de Antonio Álvarez Cojo, vecino de la dicha feligresía de San Martín de Anllo; y yo escribano doy fe conozco los otorgantes. Firma: como testigo, Diego Díaz; pasó ante mí, Francisco Álvarez, escribano.

Doy fe concuerda con el original que en mi poder queda, y por la verdad lo signo y firmo, y recibí de derechos un real. En testimonio de verdad, Francisco Álvarez de Meira, escribano.