Testamento de Jacinto Rodríguez Blanco y María Dominguez, su mujer
Archivo: Casa Noguedo
Subarchivo: Casa do Noguedo
Fecha: 24/05/1778
Parroquia: San Xurxo de Santiorxo
Tipo de documento: Testamento notarial
Palabras clave: número de misas, mejora de tercio y quinto, codicilo, testamento,*últimas voluntades
Descripcion/sinopsis:
El matrimonio Jacinto Rodríguez Blanco y María Dominguez, de la Casa do Noguedo, disponen sus últimas voluntades ante notario, en las que determinan hacer una mejora electiva de tercio y quinto de todos sus bienes, con gravámenes de vínculo, a los que se unen además los de Josefa Díaz, hermana de Jacinto. El testamento pasó por ante el escribano Manuel Casanova.
Transcripción:Versión PDF
Don Antonio Manuel Barja y Díaz, notario público y vecino de esta ciudad, del Colegio de Lugo, doy fe que en en protocolo de instrumentos públicos de D. Manuel Casanova se halla el que copio:
In Dei nomine, amén. Sepan cuantos esta carta de testamento, última y postrera voluntad vieren, cómo nosotros Jacinto Rodríguez Blanco y María Dominguez, su mujer, vecinos del lugar do Noguedo, feligresía de San Jorge de Santiorjo, jurisdicción del Coto Nuevo, sufragánea a la ordinaria de esta villa de Monforte de Lemos, hallándonos sin enfermedad gravosa y sí con algunos achaques habituales y en nuestro sano juicio y entendimiento natural, creyendo como firmemente creemos en el misterio de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas en un solo Dios verdadero, y en todos los más misterios que tiene, cree y confiesa nuestra Santa Madre Iglesia, Católica Romana, en cuya fe hemos vivido y protestamos vivir y morir como católicos cristianos, y recelándonos de la muerte, cosa cierta y natural a todos vivientes, tomando por protectora a la Virgen Santísima Madre de Dios, al Santo Ángel de nuestra guarda, santos de nuestros nombres y a los más santos y santas de la corte celestial, para que cuando llegare la hora de nuestra muerte todos nos asistan y alcancen de la majestad divina los auxilios de la gracia y ahora nos den luz y acierto para que lo tengamos en esta disposición y testamento que hacemos y ordenamos en la manera siguiente:
1º- En primer lugar, encomendamos nuestras almas a Dios nuestro señor, que las creó y redimió con su preciosísima sangre, y nuestros cuerpos los dedicamos a la tierra de que fueron formados.
2º- En segundo lugar, mandamos que cuando Dios fuere servido llamarnos a juicio, sean nuestros cuerpos amortajados con hábito de nuestro padre San Francisco y sepultados en la iglesia parroquial de dicha feligresía de San Jorge de Santiorjo donde somos vecinos, en las sepulturas que elijan nuestros cumplidores, asistiendo a nuestros entierros el número de señores sacerdotes que por ellos sean llamados.
3º- En tercer lugar, mandamos que se ofrende de cuerpo presente por cada uno de nosotros treinta reales vellón por razón de pan, vino y carne asemade.
4º- En cuarto lugar, mandamos que por nuestras almas de cada uno de nosotros y las de quien tengamos obligación, se nos digan cincuenta misas rezadas, inclusas las tres cantadas, de los tres autos fúnebres de entierro, honras de medio y cabo de año, pagas por su limosna acostumbrada, y además de ellas, también mandamos se nos digan por cada uno de nuestras almas una misa rezada del Santísimo Cristo de Orense, otra al Espíritu Santo, otra al Ángel de la guarda, otra en el santuario de Nuestra Señora de los Milagros, otra a nuestra Señora de Cadeiras, y a esta misma santa imagen mandamos que por espacio y tiempo de ocho años, que comienzan a correr desde el día de nuestro fallecimiento, por cada uno de nosotros se nos digan a cinco misas rezadas en cada uno de dichos años, con recibo de cualquiera señor sacerdote que las dijere, y otra misa por las ánimas del purgatorio, pagas todas ellas por su limosna acostumbrada como votivas; mandamos a las órdenes mendicantes se les dé también su limosna acostumbrada, con la que le apartamos y excluimos de nuestros bienes; declaramos no estar debiendo deudas algunas, y las que a nosotros nos deban por diversos sujetos constarán de los memoriales que anualmente hacemos y por el tenor de ellos cobrarán nuestros herederos lo que resultare, por estaren explicadas con toda individualidad.
5º- Igualmente declaramos que durante nuestro matrimonio tuvimos y procreamos por nuestros hijos legítimos a don Juan Rodríguez Blanco, clérigo de menores órdenes, Bernardo, José, Josefa, Benita, María, Jacinto y Ventura Domínguez, y teniendo como tenemos determinado hacer una mejora de tercio y quinto electiva con gravámenes de vínculo, desde luego, en la forma que más válido y firme sea y haya lugar en derecho, la hacemos, fundamos y constituimos en el todo de nuestros bienes muebles y raíces que al presente tenemos y a lo adelante adquiramos, derechos y acciones, señalando por bienes discretos y en que primeramente deba adjudicarse y se tengan desde ahora por anejos a dicha mejora de tercio y quinto avinculada, sin perjuicio de los más que le cupieren, los bienes siguientes:
1º- Primeramente, la casa de cocina con su delantera y horno sita en dicho lugar do Noguedo, que demarca al derredor con casas de los otorgantes y con el patio de la huerta.
2º- Más la bodega de guarda con su alto, que demarca de un lado con huerta de Manuel López da Pía do Noguedo, y por el otro con casas que tocaron a Josefa Díaz, hermana y cuñada de los otorgantes, y por las demás partes con más casas nuestras.
3º- Más la casa del Corralón, que demarca por un lado con casa de Pedro Carnero do Noguedo y por la delantera y de otro lado con calle y guintairo de dicho lugar do Noguedo.
4º- Item, la huerta y patio de junto a la casa, de ferrado y medio en sembradura poco más o menos, cerrada sobre sí, con sus árboles, demarca por arriba con huerta de Juan Antonio Rodríguez do Noguedo, fonda con más huerta de dicho Manuel López, del mismo lugar, y de un lado con la carrera que va de dicho lugar do Noguedo para el da Algueira.
5º- Más la hortaliza dos Mazairos, cerrada sobre sí, de cuatro cuartales largos de semiente, demarca por tres partes con prado de dicho Manuel López da Pía do Noguedo.
6º- Item más, el prado da Algueira, cerrado sobre sí, de un ferrado semiente poco más o menos, demarca por arriba y de un lado con prado de Felipe Arias da Algueira, por abajo con el arroyo do Noguedo.
7º- Más un ferrado semiente de prado O Amedo, demarca por arriba con leira que allí queda a los otorgantes, de un lado con prado que también allí les queda, que quedó de Josefa Díaz, hermana y cuñada de los testadores, por otro lado con prado de Ana María Domínguez, hermana y cuñada de dichos otorgantes, muro en medio.
8º- Con más el prado de Vilariño, con algún toutizo, de seis ferrados en sembradura poco más o menos, que demarca con prado de Pedro Benito Rodríguez de Outeiro, y con sotos de Abelairas, muro en medio, y comprador de los herederos que fincaron de Lucas Álvarez de Vilariño, y con más prado de Don José Losada de Cima de Vila.
9º- Más el prado de Subalado, con algunos árboles, cerrado sobre sí, de tres ferrados semiente, demarca por abajo con soto dos Moíños, encabeza con cortiña de los otorgantes, que también irá declarada, y por las demás partes con prados de Manuel López da Pía.
10º- Más la cortiña que llaman de la Suerte do Medio en las cortiñas do Noguedo, con algunos árboles, de cuatro ferrados semiente cortos, demarca de un lado con el prado que antecede, muro en medio, y con la carrera que va do Noguedo para el lugar da Algueira, y con cortiñas de Manuel López do Noguedo.
11º- Con más la cortiña y lameira do Agro, con un peral, de dos tegas semiente poco más o menos, que demarca por arriba con prado de Domingo Antonio de Vilar y huertas de su bodega, fonda con la carrera do Agro, y de un lado con cortiña de Felipe Arias da Algueira y con más de Juan Antonio Rodríguez do Noguedo.
12º- Más la cortiña do Pozo, de tres ferrados semiente, cerrada sobre sí, que demarca por arriba con toutizo y prado de Manuel Álvarez de Vilariño, fonda con soto de Juan Antonio Díaz de Paradela y carrera de Audeiro, y por otro nombre do Pozo, y de un lado con cortiña de dicho Felipe Arias da Algueira.
13º- Más la cortiña da Paradela, de ferrado y medio semiente poco más o menos, que demarca por arriba con prado de Domingo Fernández de San Pil, fonda con huerta de Pedro Carnero de Paradela, y de un lado con camino de a pie y cortiña de Juan Antonio Díaz de Paradela.
14º- Item la viña de Moradella, en la ribeira de Chanteiro, de tres cavaduras poco más o menos, que demarca por arriba con viñas de Juan Díaz do Pumar y José Díaz do Peturo, fonda con más de Nicolás González da Somoza y otros consortes, de un lado con el camino de a pie de la Barca de Portabrosmos.
15º- Más la viña de Casar de Muros, con un parral, cerrada sobre sí, de una cavadura poco más o menos, demarca por arriba con camino real que sube de la Barca de Portabrosmo para Pinol, fonda con majuelo de Pedro Díaz de San Pil, y de un lado con viña de D. Nicolás de Puga, do Vale.
16º- Más otra suerte de viña en el sitio donde también se dice O Vale, en la misma ribera de Chanteiro, de dos cavaduras cortas, que demarca de un lado con viña de Pedro Trigo, de Ousille de Gundivós, y del otro con la caldeira do Vale.
17º- Más el soto da Aira, cerrado sobre sí, con la era de majar, y en ella una casa terrena, que hará tres ferrados semiente poco más o menos, en dicho lugar do Noguedo, que demarca por arriba con leira de Josefa Díaz, difunta, hermana y cuñada de los otorgantes, fonda con una casa de corral de los mismos, y en esta partida va incluida y se incluye la casa donde se recoge la hierba y el sitio del palleiro, que demarca con casa de corral y aira de Manuel López da Pía do Noguedo.
18º- Item el soto llamado da Aira de Abajo, con un ferrado y medio semiente de cortiña, muro en medio de dicho soto, y este de tres ferrados en semiente, que demarca por la cima y un lado con soto y aira de Manuel López do Noguedo, fonda con camino que va del mismo lugar do Noguedo para el arroyo del mismo nombre.
19º- Más el soto y dehesa da Riva, cerrado sobre sí, de seis ferrados en sembradura, que demarca por el fondo con bodega de D. Domingo Carnero da Riva y prado que allí queda a los otorgantes, y por las demás partes con prados amieirales y soto de Juan Álvarez da Riva.
20º- Más el soto da Airiña da Somoza, de un ferrado semiente, cerrado sobre sí, que demarca por arriba y de un lado con carrera do Agro que va para el lugar da Somoza, y fonda con patio de la casa de Manuel Rodríguez, soltero, de dicho lugar.
21º- Con más la leira de Casarello en el agro da Vileriña, y por otro nombre das Mamoas, de seis ferrados semiente poco más o menos, que demarca por arriba y de un lado con toutizo y leira de Felipe Arias da Algueira y otros consortes, fonda con más de Domingo Carnero de Paradela, y de un lado con leira de Benito Álvarez de Pinol.
22º- Más la leira da Devesa de Santiorjo, de diez ferrados semiente poco más o menos, que demarca por arriba con leira de Don José Díaz de Vilar y otros consortes, y por las más partes murada, que demarca por el fondo con soto de Juan Antonio Díaz de Paradela, de un lado con carrera que va de Paradela para la Cerexeiriña.
23º- Más la tapada das Medorras, cerrada sobre sí, de seis ferrados semiente, que demarca por arriba con el monte común das Medorras, fonda y de un lado con más tierras de Rosendo Rodríguez de San Payo.
24º- Más el tojal llamado da Rigueira, de dos ferrados y medio poco más o menos, que demarca por arriba con la carrera que va de Seoane para Figueiroá, fonda con la lama da Rigueira, de un lado con tojal de los herederos que quedaron de Simón Rodríguez dos Hortos.
Cuyos bienes se hallan situados dentro de los términos de las feligresías de San Vicente de Pinol, San Jorge de Santiorjo, su anejo, y medios de Barantes; con las cargas y pensiones que tuvieren para sus directos dominios. Y por cuanto Josefa Díaz, soltera, hermana legítima de dicho Jacinto Rodríguez Blanco, avinculó todos sus bienes muebles y raíces que le tocasen y perteneciesen por herencia de José Rodríguez y María Díaz, sus padres, y gananciales adquiridos después de la muerte de dicho su padre, con las cláusulas y requisitos que constan de la escritura de donación que la sobredicha otorgó a favor del referido su hermano Jacinto, su fecha tres de mayo del año de mil setecientos sesenta y seis, por testimonio de Bernardo Benito Rodríguez, escribano de su majestad, vecino que fue del lugar da Lama, de dicha feligresía de Santiorjo, de elección para primer sucesor y llamamientos, y mediante se hallan discretos los bienes pertenecientes a la referida Josefa Díaz en el cupo de la partija efectuada entre ella y referidos Jacinto Blanco y María Domínguez, otorgantes, de que dio fe asimismo dicho Bernardo Benito Rodríguez, su fecha treinta de mayo de setecientos sesenta y nueve, y otra otorgada por los mismos Jacinto y su mujer en los trece de enero de mil setecientos setenta y siete, de que dio fe Alejandro Vázquez, escribano de su majestad, vecino de la feligresía de Santa María de Bolmente, donde también se hallan discretos partida de bienes pertenecientes a dicha Josefa Díaz para dicha mejora avinculada, para que unas y otras anden juntas e incorporadas en un solo poseedor, dichos otorgantes lo hacen con las condiciones siguientes:
1º- Siendo nuestra voluntad el que las dichas mejoras de tercio y quinto que hacemos de nuestros bienes y los de la referida Josefa Díaz gocen de los gravámenes y preeminencias de los vínculos regulares de estos reinos y dominios de España, entendiéndose que el poseedor de ellas ha de cumplir puntualmente con ellas, que las partidas de bienes que llevamos señalados y adjudicados a la dicha mejora y más que cupieren en caso de no llegar a completar el tercio y quinto, han de andar siempre unidas en un solo poseedor, sin que en manera alguna puedan partirse ni dividirse entre coherederos, venderse ni transferirse ni sujetarles a fundación, renta ni pensión alguna, bajo la pena de nulidad a los contratos que en contravención de este se otorgaren, sean nulos de ningún valor ni efecto, bajo la cláusula de non alineando en forma.
2º- Que los poseedores y sucesores en dicha mejora han de ser habidos y tenidos de legítimo matrimonio, vivir y asistir en las casas donde vivimos y moramos en dicho lugar do Noguedo.
3º- Que no pueda suceder en dicha mejora y bienes de la referida Josefa Díaz religioso, monje ni persona eclesiástica, judío ni de otra mala secta, porque ha de ser cristiano viejo exento de toda mala raza, y que pueda contraer el estado de matrimonio.
4º- Que la expresada mejora y bienes de la nominada Josefa Díaz son y han de ser siempre electivas en varón o hembra mayor o menor en días, sin que fuere nuestra voluntad y las de los sucesores en ellas, para que de este modo se observe la gratitud y aplicación correspondiente, y en observancia de esto mismo, por lo que a nosotros toca por ahora, y sin perjuicio de hacer nueva elección si en el resto de nuestras vidas hallaran ser convenientes, desde luego nombramos y señalamos por primer sucesor en la citada mejora y bienes avinculados por la expresada Josefa Díaz al referido Bernardo Rodríguez Blanco, nuestro hijo, para que en caso de no hacer nuevo nombramiento entre en su goce y posesión además de los bienes que le tocaren por sus respectivas legítimas, a condición precisa de vivir en dicha casa y ayudar al dicho don Juan Blanco, su hermano, asistiéndole en los estudios que quisiere continuar hasta hacerse sacerdote, con los gastos necesarios, y sucediendo el caso de morirse y no ser capaz el referido Bernardo para el manejo de los bienes de dichas mejoras, recaiga en ellos el referido José Rodríguez Blanco, nuestro hijo, u otra persona que sea elegida y suceda en uno y otro luego que fenezcamos la vida de ambos otorgantes, sin la correspondiente elección de sucesor en este caso sea visto que cuanto a nosotros suceda el que llevamos elegido, y cuanto a lo más se guarde y observe el llamamiento regular perpetuamente, que es la preferencia de varón de hembra y de mayor a menor en días, y la de parentesco por falta de herederos, en alguno en la propincuidad y legítima inmediación, quedando los que así sucedan por este orden en la obligación de seguir la cláusula de elección en lo futuro y entenderse solamente la sucesión de grados en caso de que se fallezca algún poseedor sin hacer dicha elección, y se dan recíprocamente marido y mujer, uno al otro y el otro al otro, el poder que se requiera y haya lugar de derecho, que siendo Dios nuestro señor servido de llevarles a mejor vida sin hacer dicha elección para la referida mejora avinculada, y los de la dicha Josefa Díaz, si muriere alguno de ellos, el último que quedare la pueda hacer dicha elección, y no haciéndola, el último que quedare, sea marido o mujer, sea visto quedar hecha según y en la conformidad que queda declarado en este instrumento, sin haber alteración ni variación alguna, que así es su expresa voluntad.
5º- Igualmente es visto que dichos otorgantes durante su vida mandaren decir por cada uno de ellos las cinco misas rezadas en la capilla referida de nuestra Señora de Cadeiras, de los ocho años que dejan dispuesto por cualquiera señor sacerdote, sacando recibo, sea visto que después de sus muertes no se les digan, ni a ellos se les puedan obligar, a sus cumplidores.
6º- Y en el residuo que quedare de nuestros bienes y herencia después de cumplida esta nuestra disposición, nombramos y elegimos por nuestros universales herederos a los expresados nuestros hijos que quedan señalados, para que los lleven y perciban por iguales partes; nombramos y elegimos asimismo por nuestros cumplidores albaceas y testamentarios de este nuestro testamento, en primer lugar muriendo primero dicho Jacinto Blanco, a la referida su mujer, y muriendo esta también primero que dicho su marido a don Juan Rodríguez Blanco, clérigo de menores órdenes, su hijo, y a don Pedro Vázquez, capellán actual del cura de dicha feligresía de Pinol, o el que le sucediere faltando este, a quienes dan el poder que se requiera y sea necesario a cada uno y a cualquiera de ellos in solidum, para que a cuenta de sus bienes hagan cumplir y cumplan todo lo que llevamos dispuesto dentro del año y día de nuestro fallecimiento, vendiéndolos en pública subastación y fuera de ella.
Y revocamos y anulamos otro cualquiera testamento o codicilo que antes de ahora tengamos hecho por escrito o de palabra, y especialmente el que yo dicho Jacinto Blanco tengo hecho y otorgado en los dos de febrero del año de mil setecientos setenta y uno ante Tomás Lamela, escribano de número y ayuntamiento que fue de esta villa, que ninguno queremos valga ni surta efecto en juicio ni fuera de él, más que este que hacemos por nuestra última y postrimera voluntad ante el presente escribano de número y testigos que por nosotros fueron llamados y rogados, que los son presenciales José de Lemos, José Rodríguez y Antonio Rodríguez, chocolateros, vecinos de esta villa de Monforte de Lemos, que es hecho y otorgado en ella a veinticuatro días del mes de mayo, año de mil setecientos setenta y ocho, que por no saber firmar yo, la dicha María Domínguez, ruego a uno de dichos testigos lo haga en mi nombre, y de todo ello y de que conozco a los otorgantes yo escribano numerario doy fe, y la misma doy de que al tiempo del otorgamiento de este dicho su testamento se hallan dichos otorgantes en su sano juicio y entendimiento natural, con salud, y haber dispuesto todo lo que va declarado en este referido su testamento con arreglo a su voluntad y conformidad de marido y mujer, ante los testigos nominados y mí, escribano, y les advertí el que saquen copia para la competente razón que se ha de tomar en el oficio de hipotecas del escribano de ayuntamiento de esta villa, en el término que previene la real instrucción, bajo las penas en ella impuestas; yo escribano doy fe. Firma: Jacinto Rodríguez Blanco; como testigo y a ruego, José de Lemos. Pasó ante mí, Manuel Casanova.
Coincidencias
Archivo:
Casa Noguedo (112)
Parroquia:
Tipo de documento:
Testamento notarial (27)
Palabras clave:
Número de misas (10)
Codicilo (45)
Testamento (91)



















